P.O.V. Charlie:
-¿Aria?, ¿Eres tú?- pregunto una voz masculina, que me sonó
extrañamente familiar pero ya no me quedaban fuerzas para pensar con claridad,
así que me entregue a la inconsciencia, ignorando el hecho de que probablemente
no volvería a despertar…
Tuve un sueño, o lo que sea que fuera, muy raro: estaba parado en la
mitad de un bosque muy silencioso, ni siquiera se escuchaba el sonido de los
pájaros. No había ningún rastro de vida humana, ni tampoco animal.
Agudice el oído, pero tampoco escuche nada. Me entro el miedo, no sabía
dónde estaba, ni menos como había llegado ahí. Lo último que recordaba, era que
estaba encerrado, con otras 3 personas más, y una de ellas, una mujer…un fuerte
dolor de cabeza me desconcentro y perdí el hilo de mis pensamientos.
Me levante sigilosamente, sin hacer ningún ruido, porque me daba miedo
hacer algún sonido. Sentía que alguien o algo me estaba mirando, así que
rápidamente me transforme en el león negro. Comencé a caminar sin rumbo,
tratando de buscar un indicio que me hiciera recordar que hacia aquí. Después
de caminar uno minutos sin ver nada fuera de lugar, percibí una presencia muy
poderosa y negra. Pero ya no podía dar vuelta atrás, una fuerza magnética me jalaba
hacia un lugar en que la sombra que proyectaban los arboles era mucho más
oscura. Cuando estaba a solo un metro de entrar en esa zona, unos ojos rojo
escarlata aparecieron de repente; podía ver mi reflejo en ellos y parecían
hacerse cada vez más rojos cuanto más me acercaba. Asustado, trate de
retroceder con todas mis fuerzas, hasta que logre zafarme de la atracción y caí
rendido en el pasto, volviendo a mi forma humana. Me di la vuelta lentamente y,
para mi sorpresa, la zona oscura había desaparecido, y en su lugar había una
joven con el pelo largo castaño casi negro y uno ojos celestes como el cielo.
Una punzada de dolor recorrió mi cabeza al verla; evadí esa sensación y me
acerque a ella a paso lento. Ella estaba sentada en el piso, con las piernas
cruzadas y la mirada perdida, como si pudiera ver a través de mi cuerpo.
-¿Da…Daniella?-pregunte dubitativo. Ella no me miro, solo se limito a
asentir con la cabeza-¿Cómo llegaste aquí? ¿Dónde estamos?-no hubo
respuesta-¿Estás bien? ¿Me estas escuchando?-volvió lentamente su rostro hacia
mí y vi como sus ojos pasaban de un inofensivo celeste a un inquietante rojo.
Salte de la impresión, pero ella no pareció notarlo-¿Tomaste sangre humana?-le
volví a preguntar perturbado-Dani, si tú me dijeras algo yo podría…-acerque mi
brazo a su hombro, pero antes de poder tocarla ella abrió su boca y hablo.
- Creí que tú me ayudarías,
confié en ti-me quede helado, eran las mismas palabras que me había dicho
cuando yo la deje.
-Lo sé, lo lamento-me disculpe y baje la mirada avergonzado-pero si tú
me dieras la oportunidad…
- Creí que tú me ayudarías,
confié en ti-repitió Daniella, interrumpiéndome.
-Dani, amor, escúchame, no era que yo no quisiera ayudarte. Lo que pasa
es que…
-¡YO NO TE AMO!-me grito. La
mire horrorizado y vi que sus facciones se empezaban a deformar, sus brazos se
volvían largos, delgados y grisáceos, sus piernas también se alargaban - ERES UN MANIPULADOR Y MENTIROSO-su cara
y cuerpo ahora era completamente gris, su pelo rojo y sus ojos también.
-¿Qué cosa eres?- le pregunte, retrocediendo rápidamente-¿Por qué hablas
como Daniella?
-¿Que no ves Charlie que soy yo?-dijo
con una voz totalmente falsa-así es como
me veo realmente, como soy en realidad. Y si no te gusta no tengo por qué estar
contigo. Porque después de todo-sonrió ampliamente y unos enormes colmillos
extremadamente blancos aparecieron en su boca negra- YO NO TE AMO.
Sus palabras me dolieron más de lo que yo esperaba, porque, fuera o no
ella, eso parecía venir de su corazón y no me extrañaba que ella lo pensara de
verdad después de lo que le había hecho.
-Exactamente, yo ya no siento
nada por ti, ahora eres solo otra-se relamió los labios con malicia-otra comida mas. ¿Pero que es otra presa más
si esta no corre, se defiende o trata de escapar? Aunque ya saben que no tienen
posibilidad contra mí. Así que, ¡CORRE!-dicho esto, se lanzo sobre mi y
trato de clavarme los colmillos en la yugular, pero erro por poco. Convencido
de que esto era solo un sueño, no corrí a la primera oportunidad que tuve, lo
que lamente mucho unos minutos después, y me enfrente a ella.
-NO TE ENGAÑES, YO SOY ELLA EN
TODOS LOS SENTIDOS QUE PUEDAS IMAGINAR. POR LO TANTO SE TUS PUNTOS DEBILES-me
amenazo.
-MENTIRA-grite desesperado. Con todas mis fuerzas evadí la imagen de
ella sonriendo dulcemente-solo lo dices para asustarme.
-¿A SI? ¿Qué hay de Jake?-me
estremecí notablemente, estaba poniendo el dedo en la llaga.-puedo notar todos y cada uno de tus
movimientos, como también cada latido de tu corazón y cada pulsación. Pero,
curiosamente, tus pulsaciones son normales. ¿Es que acaso no me tienes miedo?-en
un abrir y cerrar de ojos estuvo al lado mío, y sin que yo lo pudiera evitar,
paso su lengua negra como el petróleo por mi mejilla y a lo largo de mi cuello:
era fría y se parecía mucho al contacto de una estalactita con mi piel.-Vamos, me estás haciendo esto demasiado
fácil. No hay gracia si tú me dejas ganar sin pelear.
-Eso jamás-dije en voz baja, pero para mi mala suerte ella logro
escucharlo
-Eso me gusta más-sus pupilas
se contrajeron y las aletas de su nariz se agrandaron-el olor a sangre fresca me está abrumando. No sé cuanto más aguantare
sin darte una probadita-rio sínicamente-además,
esa mezcla de dolor y pánico le da un buen toque a tu sangre.
-A sí que quieres que corra-mis piernas desaparecieron y en su lugar,
aparecieron cuatro fuertes y rápidas patas de lobo. Ladre sonoramente antes de
desaparecer galopando por el bosque. Corría lo más veloz que podía y cada
cierto tiempo miraba hacia mis espaldas por si ella me estaba siguiendo, pero
cada vez que volteaba ella se veía mucho más lejos. Estuve corriendo por horas,
sin hacerle caso al hambre, el cansancio o la sed que me abrumaban. Hasta que
por fin llegue a un lago, mire para todas partes para cerciorarme de que estaba
solo y me detuve a beber un poco de agua. En mi boca sentía un gusto metálico
que ya empezaba a molestarme más de lo que podía aguantar; baje mi hocico
lentamente para beber la refrescante agua que se encontraba a tan poca
distancia de mi. Cuando mi lengua toco el agua, cerré los ojos para poder
apreciar mejor lo que bebía; cada sorbo era como un elixir mágico que le
devolvía a mi cuerpo la agilidad y la fuerza perdida. Al terminar de beber,
levante la cabeza lentamente, demasiado tranquilo como para percatarme del peso
extra de mi espalda.
-¿Terminaste de beber, perrito?- me
pregunto la voz de la cosa que me perseguía muy cerca de mi oreja. Di un
respingo tan alto, que casi me caigo del susto. Aterrado, mire hacia mi lomo y
la encontré allí, sentada como si nada, sonriéndome con unos colmillos que ya
le llegaban al final de su rostro y que se veían tan afilados como dos puñales de marfil.
Le gruñí y ella se rio en mi cara. De un salto se bajo de mi espalda y
estuvo enfrente mío demasiado rápido como para que un humano notara siquiera
que ella se había movido.
-Fue demasiado fácil seguirte el
rastro, lobito-puso una mano en su nariz y se la apretó suavemente-dejas un hedor difícil de ignorar. Aunque
fue divertido ver como pensaste que me habías perdido y bajabas la guardia-
se paso la lengua por los labios y un escalofrió recorrió mi columna-tanta charla y carrera me abrieron el
apetito- sus uñas crecieron considerablemente y la punta se les afilo- terminemos con esto.
Salto hacia mi cuello, mas yo logre esquivarla al último segundo. Pero
ella alcanzo a enterrarme una de sus largas uñas en mi pierna izquierda
trasera. Aullé de dolor y la enfrente cojeando un poco, cegado por la rabia; ella
no alcanzo a darse la vuelta cuando la mordí fuertemente en uno de sus muslos,
casi sin pensar en lo que hacía. Pero la cosa no grito, ni le salió sangre; en
vez de eso, un extraño líquido gris comenzó a brotar de la herida que yo le
había hecho. Cuando el líquido llego a mi boca, sentí como si estuviera
bebiendo acido y solté su pierna. Ella aprovecho mi momento de confusión y me
boto al piso, colocándose ella encima, tan pesada que no podía moverme.
Definitivamente esto no era un sueño.
-Bien jugado Charlie, pero no lo
suficiente- levanto su cabeza para asestar el golpe final. Pensé rápido, y
en un impulso, levante mis cuatro patas y la empuje lejos de mí. Mi ataque la
tomo desprevenida, y salió disparada hacia un árbol, con el que se estrello y
quedo aparentemente inconsciente. Ya un poco más seguro, volví a mi forma
humana.
Toda mi cabeza me advertía que no me acercara a ella, que huyera
mientras tenía la posibilidad, pero algo, no sé explicar que, me arrastraba a
su cuerpo inconsciente. Tal vez fue su parecido con Daniella, o quizás que no
me gusta ver a una chica herida. Me acerque a ella cautelosamente y cojeando ya
casi nada, porque la herida no había sido tan profunda y ya estaba casi curada,
midiendo dos veces cada paso antes de darlo, hasta que llegue frente a ella.
Tenía los ojos cerrados y su boca hacia una extraña mueca, como entre sonrisa y
sorpresa.
Me arrodille lentamente, y con una rama que había agarrado, toque su
cara, preparado para echarme para atrás ante cualquier movimiento, pero la cosa
no se movió. Volví a intentarlo y no ocurrió nada otra vez. Ya más confiado,
acerque su mano a su cuello, pues mi intención era rómpeselo de un golpe
mientras aun estaba inconsciente. Estaba tan concentrado en su cuello, que no
me di cuenta que sus ojos se abrieron y contemplaron mi mano peligrosamente.
Cuando mis dedos rozaban su cuello ella se movió.
-¡BUU!- agarro mi mano
fuertemente, y la torció bruscamente para romperla. Grite de dolor y retrocedí
como pude. Pero ya no había caso, estaba totalmente indefenso y sin ninguna
posibilidad de huir. La cosa permanecía quieta, mientras recuperaba sus fuerzas
rápidamente, sin soltarme la muñeca rota. Mi primera reacción fue de miedo, iba
a morir sin haber completado todas las cosas que quería hacer, pero pronto ese
temor fue remplazado por resignación. Ya no había más que hacer, ella me
mataría, me inyectaría su veneno mortal y probablemente agonizaría uno o dos
minutos, que se sentirían como días de dolor insoportable.
Pare de intentar inútilmente escapar y me enfrente a la muerte, con la
cabeza bien en alto y el cuerpo lo más recto posible. No llore, ni suplique, ni
nada, solo la vi directamente hacia los ojos, y por un segundo vi una llama de
piedad en ellos, pero luego esa llama se apago tan súbitamente como se había
encendido y solo quedo ansia de sangre.
-Debo admitirlo- le dije- fuiste una gran adversaria y ya no puedo más,
tu ganas.
-Lo mismo digo de ti. Eres un
gran luchador Charlie, que pena que eso pasara a la historia. Pero por piedad,
te cumpliré un último deseo.-la mire extrañado. No creía que una cosa de su
naturaleza tuviera el don de la consideración. Sopese la posibilidad de pedirle
que no me hiciera sufrir tanto, pero
supuse que ella no lo tomaría en cuenta, así que le pedí la única cosa
que lamentaba de verdad no poder haber hecho antes de morir.
-Dile a la verdadera Daniella que la amo, que nunca deje de hacerlo y a
mi hermano que me perdone, y que me lleve la culpa a la tumba.
-Lo hare-sin detenerse a
darme tiempo para una última inspiración, me mordió fieramente el cuello,
haciéndome sentir que mil colmillos atravesaban cada parte de mi cuerpo, y que
la ponzoña quemaba mi piel hasta dejarla en carne viva, pero use todas mis
fuerzas en evitar gritar. Así transcurrieron unos cuantos minutos, hasta que el
dolor se fue apagando poco a poco hasta que lo único que podía sentir, era como
mi sangre se iba acabando, como era succionada dolorosamente, sin que mi cuerpo
pudiera hacer nada para retenerla.
Milagrosamente aguante casi consiente hasta el final, cuando ella se
tomo la última gota. Saco sus labios de mi cuello, cerró mis parpados y
susurro:
-Adiós para siempre, Charlie-
todo se volvió negro.
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porfa comenten:) lamento haberme tardado en subir el capitulo, pero al fin y al cabo aqui esta, disfrutenlo.
Uno de los mejores capítulos hasta ahora!!! Sigue no te detengas, me muero de ganas de leer el Próximo!!!
ResponderEliminarme encanto!!!!
ResponderEliminary no! no puede serr!!!!! charlie no puede morir!!! tiene que decirle a Dani que la ama! aunque sea con el ultimo suspiro! dani tiene que escuhcarlo de sus labios!!!
plis publica lo antes posible
besos
cuidate
Hola!!! Me encanta tu historia!!
ResponderEliminarPor cierto, si te interesa pasate por mi blog
http://unavidamejoropeor.blogspot.com.es/