domingo, 1 de julio de 2012

Capitulo 13: Las velas de la vida


Mientras tanto, fuera del sueño de Charlie:
P.O.V. Daniella:
Tome a Charlie por los hombros, que estaba tan quieto que parecía estatua, y reuní el valor y la fuerza necesaria como para levantarlo e ir en busca de Aria. No me resulto pesado. Todavía conservo mi fuerza vampírica, pensé. Este pensamiento hizo que un dolor lacerante y agudo me golpeara en el pecho, donde debería estar mi corazón latente. Trate de evadir esta idea y me concentre en Charlie. Si no llegaba a tiempo donde Aria, ya no habría nada que se pudiera hacer. Corrí hacia donde estaban Aria y Logan, y los encontré en la pequeña sala de estar conversando; cuando me vieron, callaron repentinamente.
-Estoy lista para saber qué es lo que tengo que hacer-dije mientras recostaba suavemente a Charlie en el suelo. Logan me miro despectivamente, se levanto y fue hacia uno de los costados de la pieza.
 -Primero, te explicare que es lo que le sucede al lobito-me aclaro Aria- cuando ustedes llegaron, yo había convocado a las almas oscuras del inframundo, que estaban induciendo al lobo en a la inconsciencia, que te congela el alma y el cuerpo, provocando  una muerte dolorosa. Pero antes de que eso pase, la victima tiene un sueño o algo así, en el que se le da una última oportunidad para salvarse sin ayuda, en el cual su mente lo enfrentara con sus peores miedos y jugara con sus emociones. Tenemos hasta que el sueño termine para poder ayudarlo.
-Entiendo. ¿Hay manera de saber a lo que se está enfrentando en su sueño?- pregunte.
-No, no la hay-respondió Logan desde el rincón en que se encontraba. Su repentina interrupción me asusto, tan concentrada estaba en lo que me decía Aria que había olvidado su presencia. Me percate que parecía tenerme asco, rabia y me acorde de mi discusión con Damon. Quizás ya se lo había dicho, pero, en ese caso, ¿Por qué no me mataba de una vez por todas? Decidí preocuparme por esto más tarde, y empezar a encontrar la cura para Charlie.
-¿Hay algo que pueda hacer para despertarlo?
-Hay…algo. Pero implicara un sacrificio de mi parte, y no sé si estaría dispuesta a ofrecértelo si no fuera porque me siento culpable, y raramente, siento que me parezco a ti-me escruto durante un minuto con sus profundos ojos castaños, pero yo no veía el color de sus ojos, porque, en su pupila habían dos hombres pelando brutalmente. El primero estaba atacando con una lanza al otro, y justo cuando estaba por enterrársela, el segundo cortaba su brazo con su espada. Perturbada, aparte la mirada, pero me di cuenta que al parecer ellos dos no habían notado mi visión, porque Logan seguía en la esquina, con el cejo fruncido, y Aria seguía mirándome, sin expresión alguna.
-Aria, te doy mi palabra de que te demostrare que merezco tu sacrificio, sea el que sea, y que no cederé fácilmente, resistiré hasta el final.
-Te creo, por ahora-medito un momento y continuo- pocas personas conocen la existencia de las velas de la vida-la mire extrañada, en mi vida había oído algo sobre aquellas “velas de la vida”- en el inframundo, en una de las partes más obscuras, viven los Ángeles negros. Son inmortales, generalmente no hablan con nadie y tienen una lengua que solamente ellos y el gran señor saben.
-¿Quién es el gran señor?-pregunte rogando que no fuera quien yo creía.
-El maestro, el gran diablo en persona –dijo ella un poco intimidada; note como la temperatura de la sala subía de golpe durante un minuto y luego volvía a la temperatura normal-está prohibido hablar de él fuera del inframundo, así que te pediría que no hicieras más preguntas sobre él.
-Lo siento, no sabía-dije arrepentida, en cierto modo, me caía bien Aria, no era tan mala persona como yo creía, aunque fuera un demonio. Además era la primera vez que veía que algo la asustaba, y la expresión en su rostro al nombrar a su maestro era, muy parecida a la mía cuando tenía miedo…
-No te preocupes, sigamos. Bueno, los Ángeles negros dan forma a las velas de la vida, cada persona y ser viviente tiene la suya, y son de tamaños diferentes dependiendo de la persona. Cuando esta vela se acaba, también termina la vida de las personas a quienes pertenecen, pero puede ocurrir que esta vela se apague antes de lo predicho, porque el señor y los Ángeles pueden decidir si acabar con una vida si es necesario, pero eso casi nunca ocurre.
-¿De qué están hechas estas velas?
-Nadie lo sabe, pero he escuchado rumores de que las hacen con el polvo de los huesos de los demonios y con una cosa más, parece que con el sufrimiento de la gente; pero no te engañes, los Ángeles negros no son ni buenos ni malos, jamás toman partido en la vida de las personas o de otras criaturas.
-¿Y qué tiene que ver todo esto con Charlie?
-Lo que pasa es que para que yo te de la cura para despertarlo, tu vas a tener que enfrentarte conmigo en una lucha cuerpo a cuerpo y tratar de hacerme soltar una vela que llevaré en la mano, que será precisamente la vela de Charlie, y que además, marcará el tiempo de vida que le queda.
-¿Puedes acceder a las velas?-pregunto Logan.
-Sí, porque soy una guardiana de las puertas en donde estas se guardan. Pero solo puedo sacarlas cuando estas ya se están acabando, además de mi amiga Shadow me ayudara-guiño un ojo-ah, y una cosa más-agrego dirigiéndose a mi- no puedes tocar la vela o quedaras maldita, y el día que tu vela se acabe pasaras a ser la esclava del maestro.
-Entiendo…-esto cada vez me sonaba más a una aventura suicida que a un rescate. Tenía miedo, lo confieso, pero no podía preocuparme por mí en ese momento, debía salvar a Charlie. Sin embargo, sonaba bastante interesante eso de las velas, jamás había imaginado que existía algo así-Aria, si salgo victoriosa, ¿Me podrías explicar un poco más el inframundo? Es que todavía no me quedan claras algunas cosas.
-Claro, pero no te voy a poder a contar todo-callo durante unos instantes y luego hablo con una voz muy grave- kohenryu, Shadow-en un abrir y cerrar de ojos, ya no nos hallábamos en la sala, ahora estábamos en un bosque con muchos pinos y cubierto de una densa neblina. Logan no estaba por ninguna parte, y a lado de Aria había una joven de 20 años con el rostro duro y una mirada desafiante(la de al lado). Me lanzo una ojeada despectiva y luego se volvió hacia la demonio.
-Ha pasado algo de tiempo Aria desde la última vez que nos vimos-su voz era incluso más intimidadora que su apariencia, y eso era bastante.
-Sí, algo. ¿Trajiste lo que te pedí?
-Primero, me das lo que me ofreciste a cambio-extendió una mano con unas uñas perfectamente pintadas de negro.
-¿Qué a caso no confías en mi?-pregunto Aria con un falso tono inocente en la voz.
-No desde la última vez-en la cabeza de Shadow se asomaron un par de cuernos de color escarlata, y, apenas visible, apareció una cola del mismo color terminada en punta en la parte trasera de sus jeans ajustados.
-Tranquila, no tenemos porque ponernos agresivas, ¿O sí?- durante una fracción de segundo, los cuernos y la cola de Aria fueron visibles, de un color carmesí, pero tan pronto como aparecieron se esfumaron, y en su lugar solo quedo una leve bruma rojiza.
-Te daré la vela si tú me das lo que me prometiste- en la mano de Shadow, apareció una vela del porte de una naranja, cilíndrica y de color negro intenso. Despedía un olor a bosque, como la piel de Charlie, y además, en uno de los costados tenia gravada su nombre y algo escrito en una letra que jamás había visto, el idioma de los Ángeles. Aria hizo aparecer una pequeña botella con un líquido morado y espeso en su mano. La curiosidad me carcomía, pero no quería interrumpirlas.
-Así está mejor-comento Shadow mientras cambiaban de objeto. Apenas toco la botellita, esta comenzó a derretirse en la palma de su mano; una repentina ráfaga de viento hizo que una de las gotas de ese liquido cayera en la palma de mi mano. Tan pronto como eso me toco, sentí como si me quemaran con acido. Comencé a gritar de dolor, pero ninguna de las dos pareció tener mucha atención en mí.
-¿Qué es esto?-grite.
-Deberías enseñarle a la vampirita que no se meta en asuntos que no son suyos. La curiosidad mato al gato-dijo Shadow tranquilamente, sin ni siquiera mirarme.
-Lo sé, algunos inmortales son muy débiles-mire incrédula a Aria, jamás creí que pensara eso de mi- pero tiene derecho a saber ahora que está contaminada- ¿Contaminada? Esto no me podía estar pasando, era como una pesadilla cada vez más horrible.
-Sí, supongo que tiene razón-Shadow se dio vuelta hacia mí, y me dirijo la palabra por primera vez-es esencia de niebla, tiene muchos usos en el inframundo, además de ser una de las cosas más caras y poco abundantes  del mundo. Al no ser un demonio o Ángel negro, has quedado contaminada de por vida, o si tienes suerte durante un tiempo. Me inclino por lo último, ya que solo te ha tocado una gota.
-¿Pero que me sucederá?- pregunte asustada.
-Se que a la última persona que quedo contaminada la mataron por que termino siendo una amenaza para el mundo. Pero cada caso es diferente, en algunos casos el contaminado muere, o pasa a ser un Ángel oscuro, no se-se rio amargamente-ignoro lo que te pasara a ti.
-Creo que ya has hecho suficiente Shadow, no creo que debas seguir asustándola- Aria tomo a Shadow del brazo y la alejo de mi.
-Sí, ya me voy. No quiero contagiarme con la escoria- se transformo en un cuervo con las puntas de las alas rojas y desapareció volando por el bosque.
-Aria, ¿De qué hablaba Shadow? ¿Es verdad que estoy contaminada?
-Lamento decirte de que es cierto. Pero tenemos tiempo para hablar de eso en este momento, al final del reto te diré todo lo que mereces saber; pero no te asustes tanto, no todo lo que dijo Shadow es verdad. Le gusta ver a las otras personas sufrir. Basta de plática y comencemos el reto- ojala hubiera sabido en ese momento que nada volvería a ser lo mismo jamás.
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se que ha pasado mucho tiempo pero lo que importa es que por fin termine el capitulo. subiere el otro lo antes posible. si puedo pondre una foto de Shadow es que mi computador se demoro mucho en cargar las imagenes y me estrese y lo cerre jiji:D

viernes, 22 de junio de 2012

muy ocupada..

lo siento, lo siento, lo siento, he estado muy ocupada para publicar pero les aseguro que voy en la mitad del próximo capitulo y que apenas pueda lo subo, ademas de que si puedo haré doble capitulo;) porfa  no me abandonen mis lectores porque si no me deprimiría y no seguiría escribiendo:((

viernes, 20 de abril de 2012

Capitulo 12: Me rindo ante lo inevitable

P.O.V. Charlie:
-¿Aria?, ¿Eres tú?- pregunto una voz masculina, que me sonó extrañamente familiar pero ya no me quedaban fuerzas para pensar con claridad, así que me entregue a la inconsciencia, ignorando el hecho de que probablemente no volvería a despertar…
Tuve un sueño, o lo que sea que fuera, muy raro: estaba parado en la mitad de un bosque muy silencioso, ni siquiera se escuchaba el sonido de los pájaros. No había ningún rastro de vida humana, ni tampoco animal.
Agudice el oído, pero tampoco escuche nada. Me entro el miedo, no sabía dónde estaba, ni menos como había llegado ahí. Lo último que recordaba, era que estaba encerrado, con otras 3 personas más, y una de ellas, una mujer…un fuerte dolor de cabeza me desconcentro y perdí el hilo de mis pensamientos.
Me levante sigilosamente, sin hacer ningún ruido, porque me daba miedo hacer algún sonido. Sentía que alguien o algo me estaba mirando, así que rápidamente me transforme en el león negro. Comencé a caminar sin rumbo, tratando de buscar un indicio que me hiciera recordar que hacia aquí. Después de caminar uno minutos sin ver nada fuera de lugar, percibí una presencia muy poderosa y negra. Pero ya no podía dar vuelta atrás, una fuerza magnética me jalaba hacia un lugar en que la sombra que proyectaban los arboles era mucho más oscura. Cuando estaba a solo un metro de entrar en esa zona, unos ojos rojo escarlata aparecieron de repente; podía ver mi reflejo en ellos y parecían hacerse cada vez más rojos cuanto más me acercaba. Asustado, trate de retroceder con todas mis fuerzas, hasta que logre zafarme de la atracción y caí rendido en el pasto, volviendo a mi forma humana. Me di la vuelta lentamente y, para mi sorpresa, la zona oscura había desaparecido, y en su lugar había una joven con el pelo largo castaño casi negro y uno ojos celestes como el cielo. Una punzada de dolor recorrió mi cabeza al verla; evadí esa sensación y me acerque a ella a paso lento. Ella estaba sentada en el piso, con las piernas cruzadas y la mirada perdida, como si pudiera ver a través de mi cuerpo.
-¿Da…Daniella?-pregunte dubitativo. Ella no me miro, solo se limito a asentir con la cabeza-¿Cómo llegaste aquí? ¿Dónde estamos?-no hubo respuesta-¿Estás bien? ¿Me estas escuchando?-volvió lentamente su rostro hacia mí y vi como sus ojos pasaban de un inofensivo celeste a un inquietante rojo. Salte de la impresión, pero ella no pareció notarlo-¿Tomaste sangre humana?-le volví a preguntar perturbado-Dani, si tú me dijeras algo yo podría…-acerque mi brazo a su hombro, pero antes de poder tocarla ella abrió su boca y hablo.
- Creí que tú me ayudarías, confié en ti-me quede helado, eran las mismas palabras que me había dicho cuando yo la deje.
-Lo sé, lo lamento-me disculpe y baje la mirada avergonzado-pero si tú me dieras la oportunidad…
- Creí que tú me ayudarías, confié en ti-repitió Daniella, interrumpiéndome.
-Dani, amor, escúchame, no era que yo no quisiera ayudarte. Lo que pasa es que…
YO NO TE AMO!-me grito. La mire horrorizado y vi que sus facciones se empezaban a deformar, sus brazos se volvían largos, delgados y grisáceos, sus piernas también se alargaban - ERES UN MANIPULADOR Y MENTIROSO-su cara y cuerpo ahora era completamente gris, su pelo rojo y sus ojos también.
-¿Qué cosa eres?- le pregunte, retrocediendo rápidamente-¿Por qué hablas como Daniella?
-¿Que no ves Charlie que soy yo?-dijo con una voz totalmente falsa-así es como me veo realmente, como soy en realidad. Y si no te gusta no tengo por qué estar contigo. Porque después de todo-sonrió ampliamente y unos enormes colmillos extremadamente blancos aparecieron en su boca negra- YO NO TE AMO.
Sus palabras me dolieron más de lo que yo esperaba, porque, fuera o no ella, eso parecía venir de su corazón y no me extrañaba que ella lo pensara de verdad después de lo que le había hecho.
-Exactamente, yo ya no siento nada por ti, ahora eres solo otra-se relamió los labios con malicia-otra comida mas. ¿Pero que es otra presa más si esta no corre, se defiende o trata de escapar? Aunque ya saben que no tienen posibilidad contra mí. Así que, ¡CORRE!-dicho esto, se lanzo sobre mi y trato de clavarme los colmillos en la yugular, pero erro por poco. Convencido de que esto era solo un sueño, no corrí a la primera oportunidad que tuve, lo que lamente mucho unos minutos después, y me enfrente a ella.
-NO TE ENGAÑES, YO SOY ELLA EN TODOS LOS SENTIDOS QUE PUEDAS IMAGINAR. POR LO TANTO SE TUS PUNTOS DEBILES-me amenazo.
-MENTIRA-grite desesperado. Con todas mis fuerzas evadí la imagen de ella sonriendo dulcemente-solo lo dices para asustarme.
-¿A SI? ¿Qué hay de Jake?-me estremecí notablemente, estaba poniendo el dedo en la llaga.-puedo notar todos y cada uno de tus movimientos, como también cada latido de tu corazón y cada pulsación. Pero, curiosamente, tus pulsaciones son normales. ¿Es que acaso no me tienes miedo?-en un abrir y cerrar de ojos estuvo al lado mío, y sin que yo lo pudiera evitar, paso su lengua negra como el petróleo por mi mejilla y a lo largo de mi cuello: era fría y se parecía mucho al contacto de una estalactita con mi piel.-Vamos, me estás haciendo esto demasiado fácil. No hay gracia si tú me dejas ganar sin pelear.
-Eso jamás-dije en voz baja, pero para mi mala suerte ella logro escucharlo
-Eso me gusta más-sus pupilas se contrajeron y las aletas de su nariz se agrandaron-el olor a sangre fresca me está abrumando. No sé cuanto más aguantare sin darte una probadita-rio sínicamente-además, esa mezcla de dolor y pánico le da un buen toque a tu sangre.
-A sí que quieres que corra-mis piernas desaparecieron y en su lugar, aparecieron cuatro fuertes y rápidas patas de lobo. Ladre sonoramente antes de desaparecer galopando por el bosque. Corría lo más veloz que podía y cada cierto tiempo miraba hacia mis espaldas por si ella me estaba siguiendo, pero cada vez que volteaba ella se veía mucho más lejos. Estuve corriendo por horas, sin hacerle caso al hambre, el cansancio o la sed que me abrumaban. Hasta que por fin llegue a un lago, mire para todas partes para cerciorarme de que estaba solo y me detuve a beber un poco de agua. En mi boca sentía un gusto metálico que ya empezaba a molestarme más de lo que podía aguantar; baje mi hocico lentamente para beber la refrescante agua que se encontraba a tan poca distancia de mi. Cuando mi lengua toco el agua, cerré los ojos para poder apreciar mejor lo que bebía; cada sorbo era como un elixir mágico que le devolvía a mi cuerpo la agilidad y la fuerza perdida. Al terminar de beber, levante la cabeza lentamente, demasiado tranquilo como para percatarme del peso extra de mi espalda.
-¿Terminaste de beber, perrito?- me pregunto la voz de la cosa que me perseguía muy cerca de mi oreja. Di un respingo tan alto, que casi me caigo del susto. Aterrado, mire hacia mi lomo y la encontré allí, sentada como si nada, sonriéndome con unos colmillos que ya le llegaban al final de su rostro y que se veían  tan afilados como dos puñales de marfil.
Le gruñí y ella se rio en mi cara. De un salto se bajo de mi espalda y estuvo enfrente mío demasiado rápido como para que un humano notara siquiera que ella se había movido.
-Fue demasiado fácil seguirte el rastro, lobito-puso una mano en su nariz y se la apretó suavemente-dejas un hedor difícil de ignorar. Aunque fue divertido ver como pensaste que me habías perdido y bajabas la guardia- se paso la lengua por los labios y un escalofrió recorrió mi columna-tanta charla y carrera me abrieron el apetito- sus uñas crecieron considerablemente y la punta se les afilo- terminemos con esto.
Salto hacia mi cuello, mas yo logre esquivarla al último segundo. Pero ella alcanzo a enterrarme una de sus largas uñas en mi pierna izquierda trasera. Aullé de dolor y la enfrente cojeando un poco, cegado por la rabia; ella no alcanzo a darse la vuelta cuando la mordí fuertemente en uno de sus muslos, casi sin pensar en lo que hacía. Pero la cosa no grito, ni le salió sangre; en vez de eso, un extraño líquido gris comenzó a brotar de la herida que yo le había hecho. Cuando el líquido llego a mi boca, sentí como si estuviera bebiendo acido y solté su pierna. Ella aprovecho mi momento de confusión y me boto al piso, colocándose ella encima, tan pesada que no podía moverme. Definitivamente esto no era un sueño.
-Bien jugado Charlie, pero no lo suficiente- levanto su cabeza para asestar el golpe final. Pensé rápido, y en un impulso, levante mis cuatro patas y la empuje lejos de mí. Mi ataque la tomo desprevenida, y salió disparada hacia un árbol, con el que se estrello y quedo aparentemente inconsciente. Ya un poco más seguro, volví a mi forma humana.
Toda mi cabeza me advertía que no me acercara a ella, que huyera mientras tenía la posibilidad, pero algo, no sé explicar que, me arrastraba a su cuerpo inconsciente. Tal vez fue su parecido con Daniella, o quizás que no me gusta ver a una chica herida. Me acerque a ella cautelosamente y cojeando ya casi nada, porque la herida no había sido tan profunda y ya estaba casi curada, midiendo dos veces cada paso antes de darlo, hasta que llegue frente a ella. Tenía los ojos cerrados y su boca hacia una extraña mueca, como entre sonrisa y sorpresa.
Me arrodille lentamente, y con una rama que había agarrado, toque su cara, preparado para echarme para atrás ante cualquier movimiento, pero la cosa no se movió. Volví a intentarlo y no ocurrió nada otra vez. Ya más confiado, acerque su mano a su cuello, pues mi intención era rómpeselo de un golpe mientras aun estaba inconsciente. Estaba tan concentrado en su cuello, que no me di cuenta que sus ojos se abrieron y contemplaron mi mano peligrosamente. Cuando mis dedos rozaban su cuello ella se movió.
-¡BUU!- agarro mi mano fuertemente, y la torció bruscamente para romperla. Grite de dolor y retrocedí como pude. Pero ya no había caso, estaba totalmente indefenso y sin ninguna posibilidad de huir. La cosa permanecía quieta, mientras recuperaba sus fuerzas rápidamente, sin soltarme la muñeca rota. Mi primera reacción fue de miedo, iba a morir sin haber completado todas las cosas que quería hacer, pero pronto ese temor fue remplazado por resignación. Ya no había más que hacer, ella me mataría, me inyectaría su veneno mortal y probablemente agonizaría uno o dos minutos, que se sentirían como días de dolor insoportable.
Pare de intentar inútilmente escapar y me enfrente a la muerte, con la cabeza bien en alto y el cuerpo lo más recto posible. No llore, ni suplique, ni nada, solo la vi directamente hacia los ojos, y por un segundo vi una llama de piedad en ellos, pero luego esa llama se apago tan súbitamente como se había encendido y solo quedo ansia de sangre.
-Debo admitirlo- le dije- fuiste una gran adversaria y ya no puedo más, tu ganas.
-Lo mismo digo de ti. Eres un gran luchador Charlie, que pena que eso pasara a la historia. Pero por piedad, te cumpliré un último deseo.-la mire extrañado. No creía que una cosa de su naturaleza tuviera el don de la consideración. Sopese la posibilidad de pedirle que no me hiciera sufrir tanto, pero  supuse que ella no lo tomaría en cuenta, así que le pedí la única cosa que lamentaba de verdad no poder haber hecho antes de morir.
-Dile a la verdadera Daniella que la amo, que nunca deje de hacerlo y a mi hermano que me perdone, y que me lleve la culpa a la tumba.
-Lo hare-sin detenerse a darme tiempo para una última inspiración, me mordió fieramente el cuello, haciéndome sentir que mil colmillos atravesaban cada parte de mi cuerpo, y que la ponzoña quemaba mi piel hasta dejarla en carne viva, pero use todas mis fuerzas en evitar gritar. Así transcurrieron unos cuantos minutos, hasta que el dolor se fue apagando poco a poco hasta que lo único que podía sentir, era como mi sangre se iba acabando, como era succionada dolorosamente, sin que mi cuerpo pudiera hacer nada para retenerla.
Milagrosamente aguante casi consiente hasta el final, cuando ella se tomo la última gota. Saco sus labios de mi cuello, cerró mis parpados y susurro:
-Adiós para siempre, Charlie- todo se volvió negro.
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porfa comenten:) lamento haberme tardado en subir el capitulo, pero al fin y al cabo aqui esta, disfrutenlo.

jueves, 22 de marzo de 2012

Capitulo 11: De nuevo sola

P.O.V. Daniella:
No podía creer las palabras de Charlie, habían sido un duro golpe y me hacía sentir aun mas sola de lo que ya me encontraba. Me desplome en el suelo, sin llorar, porque algo me impedía hacerlo, pero si infinitamente triste.
Repentinamente sonó un ruido, como si dos piedras chocaran contra algo. Y oí atentamente por si se repetía; pasados unos segundos, volví a mi anterior estado de soledad. Volvió a sonar el mismo ruido, pero esta vez más fuerte y levante la mirada extrañada. Vi pasar por el pasillo a Logan y a Damon corriendo, claramente tan sorprendidos como yo. Me pare y corrí detrás de ellos hacia donde venia el extraño sonido.
En una esquina; de un pasillo que daba hacia dos dormitorios, estaban ellos parados, mirando a algo o a alguien enfrente de ellos. Me abrí paso entre sus brazos y contemple atónita lo que sucedía: una chica, con pelo castaño y ondulado, estaba parada en la mitad de un círculo que formaba una niebla entre morada y azulada. Tirado, en uno de sus costados, se encontraba Charlie, tenía los ojos entreabiertos y estaba todo magullado y golpeado. Su piel tenía un leve tono celeste y parecía demasiado cansado como para moverse. El pasillo estaba casi totalmente destruido, las paredes a punto de caerse y el suelo lleno de escombros.
-¡CHARLIE!-grite. La extraña se dio la vuelta y quedo mirándonos atónita.
Deje de respirar por unos minutos, tratando de procesar la visión que tenía enfrente.
Percibí como mis acompañantes se movían levemente, pero les preste atención a ninguno de los dos. Logan camino unos pasos por delante de nosotros y se detuvo, con la boca abierta.
-¿Aria?, ¿Eres tú?-pregunto. No, no podía ser ella, pensé. La joven asintió lentamente, un poco intimidada-Soy yo, Logan.
-Te extrañe tanto- dijo Aria, antes de abrazar a Logan y besarlo salvajemente. La niebla espectral desapareció en un abrir y cerrar de ojos, dejando a Charlie descubierto.
-Yo igual- respondió el aludido devolviendo el beso y mirándome de reojo. A mí, en ese momento me daba igual lo que ellos hicieran, solo tenía atención para una persona. Pero mi cuerpo parecía no querer reaccionar e ir a ver como estaba Charlie- te tardaste un poco en venir a buscarme- ya me parecía raro que Logan no dijera nada egocéntrico a Aria. Logan está demasiado enamorado de sí mismo como para poder darle amor a alguien, pensé. Y, por una fracción de segundo, sentí lastima de Aria, quien estaba destinada a ser una más de sus múltiples conquistas. Pero pronto recordé lo mucho que sufrí después de que Logan me dejara, ya que había llegado a depender de él para vivir, al igual que Aria en estos momentos. Probablemente sería un golpe muy duro para ella, pero se recuperaría.
-Lo siento-dijo ella obedientemente- esos científicos hicieron desaparecer todas las huellas cuando te capturaron. Pero te prometo que pase todo este tiempo tratando de localizarte.
-Mas te vale- respondió Logan.
-¿Qué le hiciste a Charlie?-pregunte algo temerosa mientras me acercaba a este. La verdad es que estaba un poco asustada del poder de Aria, porque si era capaz de hacer eso sin siquiera recibir un rascuño, debía de ser bastante poderosa. Además, mi intuición me decía que tuviera precaución con ella y que me cuidara de sus ojos, que parecían envenenarte si los miraba fijamente.
-¿Al chico lindo?-pregunto ella con desdén. Al oír sus palabras  me puse algo celosa, pero me obligue a mi misma en concentrarme en Charlie y no en sus posibles pretendientes.
-Cuidado Aria, tú estás conmigo y te prohíbo fijarte en otros hombres- interrumpió Logan celoso. Yo no podía creer que él fuera tan controlador y que ella se dejara mandar. A estas alturas yo ya le habría dejado…
Aria lo miro un poco sorprendida, y luego se volvió a mí como si nada.
-Se interpuso en mi camino y evoque a las almas corrompidas del inframundo para que se deshicieran de el- Damon y yo abrimos los ojos desmesuradamente, no teníamos idea de que ella pudiera hacer eso. Me arrodille frente a Charlie y le pase mi mano por su rostro. Estaba helado y un poco rígido; me asuste y lo sacudí levemente. No sucedió nada, ni siquiera movió un musculo.
Volví a sacudirlo, pero esta vez mucho más fuerte, y de nuevo no ocurrió nada. Levante la mirada desesperada hacia Aria, quien me miraba como si no sucediera nada malo.
-¿Qué le pasa? ¿Por qué no despierta?- dije aterrada. Sabía de antemano la respuesta, pero no podía de dejar pensar que a lo mejor estaba equivocada, que había otra posibilidad.
Aria miro a Logan con culpa y este le devolvió la mirada un poco incomodo, como comunicándose mentalmente.
-Llegaron antes de que terminara- dijo ella dudosa- hay unas cuantas posibilidades de que hayan llegado a tiempo.
-No lo creo, Amor-dijo Logan.
-Hay que darle alguna esperanza a la chica- Aria me miro con suspicacia. Cada minuto que pasaba me ponía más nerviosa y me desquiciaba sobremanera que ninguno de los dos me respondiera mis preguntas.
 -¿A Daniella? No, de seguro que le superara-se rio cruelmente- ¿O no, cariño?-me pregunto dirigiéndose a mí.
Luche por contener las lagrimas y mire con nostalgia el rostro inexpresivo de Charlie.
-¿Hay algo que pueda hacer?- Aria me contemplo sin ninguna expresión en el rostro-  hare lo que sea, pero por favor, dime si el esta…esta…-no pude pronunciar la palabra, sentía que si la decía, no habría vuelta atrás ni esperanzas, que ya sería un hecho. Ella miro a Logan, a la espera de alguna orden o comentario, pero este se limito a mirarme con los ojos entrecerrados. Por fin ella cedió a mi petición y se arrodillo frente a mí. Suspiro arrepentida y clavo sus ojos oscuros en mi rostro.
-Hay una pequeña posibilidad de que el siga vivo- me explico- ustedes interrumpieron mi concentración y las almas volvieron de donde vinieron, así que puede que una pequeña parte de el siga con vida-levante la mirada esperanzada, pero por las expresiones de los rostros de Damon, Logan y la propia Aria eran sombrías y resignadas, así que volví a bajar la cabeza, abrumada por el peso de la muerte que se percibía alrededor nuestro-Daniella, escúchame. Nosotros ya no creemos que el  esté vivo, pero tú no puedes ignorar la posibilidad de que lo esté- se levanto y me miro duramente- te diré como saber si murió, si tú te levantas, me miras a la cara y me prometes que harás lo que yo te diga al pie de la letra. Sé que eres fuerte, porque lo percibo, pero necesito saber si también lo eres emocionalmente para  poder afrontar el hecho de él muera- al ver que yo no contestaba y no me movía, se dio la vuelta y tomo a Logan de la mano para alejarse con él hacia el pasillo. Antes de desaparecer detrás s de la esquina, paro y me grito- VEN A VERME CUANDO TE SIENTAS LISTA PARA COMPROVAR SU MUERTE- ambos desaparecieron por la esquina, dejándome sola con Damon y el cuerpo inerte de Charlie. El avanzo hacia mí, y me miro con cara de lastima. Levante la mirada y una enorme ira me recorrió el cuerpo. ¿Por qué tenía que ser Charlie y no Damon? Todo sería más fácil si él se hubiera encontrado con Aria en vez de Charlie.
Lo mire escépticamente y el solo meneo la cabeza, como desaprobando que yo estuviera triste por él.
-Dime de una vez porque niegas con la cabeza-dije fríamente.
-Es que actúas tontamente al entristecerte por ese niñato. Te estás avergonzando a ti misma al sufrir tanto por un novato debilucho- lo mire hecha una furia- ¿Que no ves que te mereces algo mejor que ese debilucho?
-¿Eso crees? ¿Que de verdad  no me lo merezco?- me levante rápidamente y quede frente a él- ósea que esperas que yo te merezca a ti. Por favor, si no eres más que un estúpido inconsciente como tú, ¿No? Eso es lo que quieres, ¿Verdad?
-Daniella, cálmate. Eso no es lo que yo quería decir, estas…
-¿Qué  me vas a decir, eh? ¿Qué estoy malinterpretando las cosas?- la angustia me estaba haciendo perder el control de mi genio- Escúchame Damon, porque no lo volveré a repetir, ¡YO NO TE AMO! Ni siquiera siento el más mínimo amor por ti. Es más, ni siquiera sé porque  estoy hablando contigo ahora- mis palabras parecieron herirlo, pero se recupero rápidamente y me miro con rabia.
-BIEN, NI SIQUIERA SE PORQUE TRATE DE DISCULPARME CONTIGO, ERES UNA VAMPIRA DEBIL Y DESAGRADECIDA.
-¿YO? ¿Y QUE HAY DE TI? ERES UN MANIPULADOR Y MENTIROSO. JAMAS DEBI CONFIAR EN TI, QUIERO QUE TE VAYAS DE AQUÍ INMEDIATAMENTE.
-BIEN. YA NO TENGO NADA MAS QUE HACER AQUÍ-Damon salió corriendo por el pasillo, mientras yo lloraba del enojo que sentía. Ahora sí que había arruinado toda mi vida: la única persona que me importaba en este mundo parecía estar muerta, probablemente Damon le diría mi secreto a Logan, quien no lo pensaría 2 veces antes de hacer algo al respecto. Apreté los dientes, cerré los parpados de Charlie y le bese con ternura la mejilla.
Tome a Charlie por los hombros, que estaba tan quieto que parecía estatua, y reuní el valor y la fuerza necesaria como para levantarlo e ir en busca de Aria.
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Hola, ¿Qué les pareció el capitulo?
Por favor comenten, ya que su opinión es muy importante para mi;)
Pd: tratare de poner el prox capitulo la prox semana, pero no prometo nada.

lunes, 5 de marzo de 2012

Capitulo 10: Una visita inesperada

P.O.V. Daniella:

Me sentía mal por haber juzgado a Damon antes de haberlo conocido bien.
-Gracias por tu apoyo Damon-suspire y fije mi mirada en la puerta, mis lagrimas habían cesado, pero el nudo en mi garganta persistía- de verdad no eres como yo te había juzgado.
-Cualquier persona me habría juzgado mal después de todo por lo que te hice pasar-sus palabras lograron que me sintiera como una tonta, y nuevas lágrimas me nublaron la vista- no te aflijas, recuerda: error es humano…- era solo una frase, pero simbolizaba todo lo que me estaba pasando en este momento.
-Damon, ¿Qué acabas de decir? ¡Damon, repítelo!-ya no podía impedir que se diera cuenta de la verdad; no me estaba escuchando, ya había atado cabos y la verdad salía a flote. Me preocupaba de que el usara mi secreto como chantaje, pues por nada en el mundo Logan podía saber que yo me estaba volviendo un poco humana. Para el no existía raza mas lastimera que los humanos, que ellos solo servían para alimentarnos. Y usaría esa debilidad  para…no, no podía ni concebir la idea de lo que me pasaría si se llegaba a enterar.
La mirada de Damon estaba perdida y sus brazos colgaban a los lados como si fuera un muñeco de trapo. Yo miraba nerviosamente su rostro, preocupada por su posible reacción. Estaba tan tensa que temblaba incontrolablemente y no era capaz de calmarme; esto era mi fin, mi vida pendía de una persona que hace poco lo único que quería era tenerme bajo cualquier medio.
-Te estas volviendo humana…
-Lo se, lo se. Pero por favor no se lo digas a nadie, será nuestro secreto-Damon seguía evitando mi mirada.
-Te estas volviendo humana…-no pareció haberme escuchado.
-Damon escúchame- tome su rostro en mis manos y lo obligue a mirarme- necesito que no se lo digas a nadie, te lo suplico.
-Yo, yo tengo que pensarlo- me arrodille frente a el.
-Damon por favor, ¡Estoy arrodillada ante ti!, ¿Qué mas quieres?- no me dijo nada, solo me contemplo estupefacto- te doy lo que quieras, pero por nada en el mundo se lo digas a Logan…el podría…incluso matarme, ¿Es eso lo que quieres, verme muerta?
-No Dany, yo no quiero eso-suspiro- es que no se que pensar.
-No te estoy obligando a elegir ahora, si quieres medítalo- esperaba que no presionándolo lograra mantener mi secreto.
-Te propongo un trato: Yo me tomare un tiempo para pensar en la situación. Mientras medito prometo no decirle a nadie sobre esto, ¿Te parece?
-Gracias Damon- impulsivamente lo abracé y le di un beso en la mejilla. El no dijo nada, solo se levanto y salio de la pieza.
Me quede un rato mas sopesando todo lo que había pasado desde la llegada de Logan, muchas cosas habían cambiado y aun me desconcertaba el cambio de actitud de Damon. Una pequeña parte de mi cabeza seguía diciéndome que toda esa disculpa era una treta, que el me estaba engañando. Pero no tenía más opción que confiar en que no diría mi secreto y que el estaba arrepentido de verdad. Aunque lo estaría vigilando…

P.O.V. Charlie:

Me devane los sesos pensando en que era lo que tenia que decirme Logan sobre mi hermano, pero todas mis ideas eran bastantes descabelladas y me hacían recordar mas mi hogar.
Tome una decisión: no dejaría que los científicos me tuvieran encerrado por mucho más tiempo, tenía que salir de allí y volver cuanto antes con mi familia. Y si podía, debía intentar llevarme a Daniella, me importaba un comino la apuesta en estos momentos. Mi corazón latía solamente por ella, y no iba a dejar que esos dos canallas se la quedaran, sin importar quien ganara esta estupida competencia. Pero tenía que ser inteligente, no podía llegar, agarrarla en brazos y llevármela, no era así como funcionaban las cosas.  
Forme un plan en mi cabeza, que tenía algunas fallas pero podía funcionar.
Estaba tan concentrado en mi estratagema que apenas preste atención a los pasos de alguien que venia hacia mí. Y me di cuenta demasiado tarde…
-Charlie, debemos hablar- levante la vista y me encontré con Daniella, con la mirada fría y el cabello algo alborotado. Sus ojos azul cielo mostraban confusión y un poco de miedo.
-Hola- me levante de mi asiento y me apresure hacia la puerta, si no hablaba con ella se me haría mas fácil no decirle sobre la apuesta, eso arruinaría todos mis planes de irme con ella.
-Por favor espera- me tomo con fuerza del brazo y me obligo a mirarla y yo me negué- necesito hablar contigo.
-No creo que eso sea lo correcto-  me solté de su agarre, me di la vuelta y camine mas rápido.
-Me lo prometiste…-se le quebró la voz al decir eso y yo me volví hacia ella confundido.
-¿De que hablas?- me miro apenada, directamente hacia los ojos.
-Me prometiste de que buscaríamos juntos la solución a mi- bajo la voz- problema humano- la mire estupefacto, con todo lo que había pasado estos últimos días me había olvidado por completo de esa promesa. Y me dolía en el alma dejarla sola con esa incertidumbre, trate de convencerme que esto era por el bien de los dos.
-Lo siento Dany, pero no es un buen momento- salí corriendo lo mas rápido que pude hacia mi habitación, con las ultimas palabras que me había gritado mientras corría “Creí que tu me ayudarías, confié en ti” grabadas en mi mente, como si me las hubieran escrito con fuego.
No pude llegar a mi cuarto, me desplome a unos metros de la puerta, corroído por la culpa. No podía creer lo que acababa de hacer, y estaba seguro de que ella estaba mucho más dolida que yo en estos momentos. Enseguida quise volver, abrazarla y decirle que todo estaría bien, que nada cambiaria, que ella seguiría siendo vampira… pero algo paralizaba mis piernas y mis brazos, probablemente la enorme vergüenza que me embargaba en esos momentos, razone. Junte toda mi fuerza física y mental, y me obligue a pararme, mas mis piernas no me respondieron. Que raro, pensé. Y volví a intentar pararme pero no sucedió nada…intente hablar pero se  mi boca no salía sonido alguno y tampoco podía mover ninguna parte de mi cuerpo. Empecé a entrar en pánico y me concentre en buscar algo con que poder moverme y me fije en una pequeña mancha negra que comenzaba a crecer rápidamente. En un abrir y cerrar de ojos cubría ya un cuarto de la pared que tenia enfrente. De la sorpresa había olvidado mi temor a  estar congelado en el piso, ya que la mancha ahora abarcaba casi toda la pared y en su centro se había formado una llama roja que parecía obedecer a alguna orden, porque no se extendía como lo hacia el fuego normalmente, si no que esta formando una puerta, con mango y todo. En la puerta se dibujo la figura de un diablo rojo con una sonrisa que hubiera asustado a cualquiera, pero no tuve mucho tiempo de cuestionarme el origen o el dibujo de la puerta, porque justo en ese momento la puerta comenzó a abrirse y una figura oscura con unas alas negras de plumas como de cuervo entraba en el pasillo en que yo me encontraba.
Mi primer pensamiento fue que aquel era un ángel de la muerte y mi mente actuó por si sola, respondiendo al instinto del miedo: me trasforme en un león negro del porte de un caballo y enseguida conseguí mover todo mi cuerpo. La figura negra se aclaro, desaparecieron sus alas y apareció una chica castaña de pelo largo, piel levemente tostada y penetrantes ojos marrones que me miro desdeñosamente.
-Relájate gatito, no estoy interesada en hacerte daño- dijo mientras movía una mano haciendo un gesto indiferente. Su voz era fría y cortante. Miro para todas partes antes de volver a clavar sus ojos en mí. Después de que ella me hubiera hablado, mi cuerpo se relajo sin que yo lo controlara y volví a mi forma humana.
-¿Quién eres?-pregunte, mirándola como si fuera una cobra amenazante, la verdad es que ella irradiaba una tremenda energia oscura, difícil de definir.
-Eso no importa ahora- sus ojos parecían despedir fuego, pero no un fuego normal, era un fuego helado, casi espectral-¿Qué cosa eres?
-Eso no te incumbe, y me gustaría saber que haces aquí- la enfrente y me miro concentrada.- ¿Qué…que haces?-pregunte asustado.
-Dame una razón para no acabar con tu vida ahora-mis ojos se abrieron como platos, y su amenaza me resulto conocida: había escuchado que alguien podía matar de esa forma, pero… ¿Dónde?
-Tranquila-moví las manos en señal de paz.
-Así está mejor-su mirada se relajo y me tomo por el cuello de mi polera, me levanto con una fuerza descomunal y me empujo contra la pared-escúchame bien niño bonito, porque no repetiré esto dos veces: tu no me conoces y no sabes de lo que soy capaz, así que me harás caso en lo que te ordene y me ayudaras a encontrar lo que vine a buscar.
-Disculpe señorita, pero eso a mí no me parece justo-la empuje con fuerza hacia la pared de donde había venido, soltándome su mano y rápidamente  me pare en cuatro patas, enseñándole mis afilados dientes de lobo. Ella reacciono a penas choco con la pared, se inclino como un gato y se lanzo al ataque, directamente hacia mi pecho. Logre esquivarla y la aplaste con mi cuerpo contra el piso, ella debatió para zafarse de mis garras, que se encontraba alrededor de su garganta. Trataba frenéticamente de salir de abajo mío, pero estaba demasiado ocupada tratando de que mis dientes no destrozaran su garganta. En un momento determinado su mirada se encontró con la mía y sus ojos se tornaron violetas; en el siguiente segundo todo se volvió muy confuso: mi fuerza se desvaneció de golpe, mi cuerpo volvió a ser el de un humano.
-Tengu-pronuncio la extraña antes de sonreírme malvadamente y tirarme a uno de sus costados fuertemente. La temperatura bajo bruscamente y unas sombras aparecieron alrededor nuestro, envolviéndonos en una niebla helada y fantasmal. A lo lejos, oí unos pasos que venían hacia donde me encontraba, pero…llegarían demasiado tarde, ella me mataría antes de que ellos llegaran.
-Qué pena, que tengamos que matarte-¿“tengamos”?, ¿A qué se refería? Según yo estábamos completamente solos-tienes una cara tan bonita- me paso una de las manos por el rostro, rascuñándome levemente con sus uñas pintadas de negro.
-Termina…de una…vez-conseguí decir, me dolía todo el cuerpo y ya no tenía ganas de seguir oyendo su fanfarronería. Escuche que alguien gritaba mi nombre, pero sonaba desde lejos, como tapada por una almohada. La extraña se dio de vuelta y se quedo congelada, mientras, las sombras se iban acercándose más a mí y yo podía sentir como mi corazón se iba alentando…
-¿Aria?, ¿Eres tú?- pregunto una voz masculina, que me sonó extrañamente familiar pero ya no me quedaban fuerzas para pensar con claridad, así que me entregue a la inconsciencia, ignorando el hecho de que probablemente no volvería a despertar…
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Hola seguidoras: que les parece la nueva apraiencia del blog?? y el capitulo?? estoy pensando en agregar unos nuevos personajes, pero todavia no...Disfruten del capitulo:) y comenten

sábado, 11 de febrero de 2012

Capitulo 9: Cambios de comportamiento

P.O.V Logan:

-Todo comenzó cuando conocí a tu padre en el siglo XV, en la Toscana Italiana, ambos trabajábamos en un bar a las afueras de la ciudad….- comencé mi relato- compartimos una habitación durante muchos meses, y nos hicimos buenos amigos.
En ese tiempo, había un vampiro rondando las afueras de la ciudad, y tuve la mala suerte de encontrármelo una noche que caminaba borracho en un callejón oscuro.
Tu padre me encontró antes de que el vampiro hubiera terminado de beber mi sangre, y este, al verlo, me abandono en la calle en plena agonía. Ya era demasiado tarde como para sacar la ponzoña de el vampiro de mi cuerpo, y mientras yo sufría la transformación, el me llevo devuelta a nuestra pieza, procurando que nadie se acercara a mi en las horas que duro el proceso.
Cuando volví a la vida, estaba demasiado sediento de sangre como para aguantar mucho tiempo…y tu padre estaba demasiado cerca.-calle instantáneamente al recordar su expresión de dolor cuando lo mordí, demasiado vivida como para ocultar la culpa que me causaba haber matado a mi mejor amigo.
Levante la mirada y vi que Charlie estaba mirándome fijamente, sin ninguna expresión clara en su rostro. Su aura tampoco revelaba mucho.
No había usado mi don desde que había llegado aquí. Poder ver el aura de las personas y demás seres sobrenaturales no me servia mucho en la situación que me encontraba ahora, pero igual era muy útil al tratar de ver la verdadera naturaleza de quienes te rodean. Sobre todo si esas personas eran como Damon…
-Continua- murmuro bajamente mi ahijado, pero lo suficiente como para que pudiera oírlo con claridad.
Mis pensamientos volvían al hilo que habían perdido en ese breve lapsus de tiempo. Cuando volví a hablar, mi voz sonó vacía y queda.
-Logre detenerme antes de desangrarlo por completo; Salí de la habitación lo mas rápido que pude,  y solo volví cuando estuve seguro que había terminado la transformación. Al llegar, encontré a tu padre esperándome, y nunca creí que el pudiera perdonarme después de lo que había hecho. Pero ahí estaba, esperándome con una sonrisa en el rostro.  Según el, ser un vampiro no era nada de lo cual el quisiera arrepentirse, que entendía de que yo lo hubiera mordido impulsado por un instinto ciego.
Después de eso, el y yo vivimos bastante tiempo en Italia; viajamos mucho por Europa antes de decidir venir a América a finales de la primera guerra mundial. – no quería seguir con mi relato, esta era la parte desagradable, de la cual no quería hablar.
Sus ojos no se despegaban de mi rostro, expectantes y amenazadores. Iguales a los de Zach, pero en ellos había un rechazo y un odio que nunca había presenciado en los ojos de mi amigo, ni siquiera cuando nos peleamos por esa chica. Esa maldita metamorfa; una loba en todos los sentidos: solitaria, salvaje, fuerte y orgullosa. Una maldita perra que rompió una amistad de más de un siglo en cinco minutos.
Pero…extrañamente, cuando me acordaba de ella, no lograba sacármela de la cabeza. Sus ojos oscuros como la noche, su pelo castaño chocolate, su sonrisa lobuna… ¡POR QUE RAYOS SU HIJO TENIA QUE PARECERSE TANTO A ELLA!
Tenían el mismo tono de piel y de pelo, la misma sonrisa carismática, la misma naturaleza salvaje y libre reflejadas en sus auras.
-Tú conoces a mi madre, ¿No es así?
-Tienes una gran capacidad de relacionar ideas, sabelotodo- dije sarcásticamente.- si, conozco a tu madre, por desgracia. La conocimos en Nueva Orleáns un año después de habernos instalado en Estados Unidos; ella era camarera en una cafetería y vivía cerca de nosotros.
Tu padre y yo la veíamos a menudo. En ese entonces no teníamos idea de la existencia de otros seres inmortales, salvo algunos vampiros que habíamos conocido; por ende, Zach se intereso demasiado en saber que era ella, al comprender de que no era “humana”.
Y, como sabrás, tenia un peculiar olor a bosque y madera, lo que nos atrajo a ambos.
Yo fui el primero en hablar con ella,  y nos hicimos amigos... pero yo sentía algo, quería estar con ella cada segundo…mas tu padre se interpuso en mi camino.
La seguía a todas partes y procuraba hablar con ella cada vez que podía. La enamoro, la volvió en mi contra y puso su relación con ella por sobre nuestra amistad; dejándome solo después de la pelea que tuvimos por ella en la cual perdí.- me aclare la garganta sonoramente y continué- después de eso no los volví a ver en mucho tiempo… hasta que me nombraron padrino de bodas y también tuyo.
Yo te despreciaba tanto que no era capaz de mirarte sin sentir odio hacia ti y ganas de ahorcarte, pero el era y es mi mejor amigo y yo seguía amándola, incluso aunque ella ya no lo hiciera o nunca lo hubiera hecho.
-¿Algo mas que deba saber?
-No creo que sea apropiado decírtelo ahora. Pero lo haré cuando salgamos de aquí, eso te dará tiempo para reflexionar sobre tu familia, como no tendrás otra ocupación…- me reí fuertemente. Sin el novato, Daniella era toda mía.
-¿Cómo puedo estar seguro de que lo harás?
-Te doy mi palabra. Y yo, siempre cumplo mis promesas.
-Quiero una pista.
-Tiene que ver con tu hermano menor, eso es todo lo que te diré al respecto.
Se levanto de su silla y camino hacia el pasillo sin volverse atrás.

P.O.V. Damon:

Estaba decidido a ganar la competencia, pero para poder hacerlo tenia que disculparme con Daniella por todo lo que le había hecho desde que la habían capturado, para demostrarle que podíamos ser amigos y comenzar desde cero. Sabía que seria difícil y que habían pocas probabilidades de que me perdonara al cien por ciento, pero no perdía nada con intentarlo.
Después de que ella me hubiera echado de su habitación, deambule por mi pieza sin mucho entusiasmo, no tenia ganas de hablar con Logan…Pero estaba el novato.
Si quería empezar desde cero con Dany, debía disculparme con el también, sin importar lo poco que me agradara la idea. Recordé haberlo visto cerca de la cocina hace unas horas atrás; talvez siguiera ahí. En este lugar no había mucho que hacer, salvo conversar.
Fui hacia la cocina donde se escuchaba que dos personas sostenían una conversación. A mitad de camino me encontré con Daniella agachada en una de las orillas de la puerta, escuchando sigilosamente la conversación. Me acerque a ella y le susurre al oído:
-¿A quien estamos espiando?- dio un pequeño brinco y se volvió hacia mi asustada. Me miro con enfado y se irguió desafiante enfrente de mí.
-Eso no te incumbe; además no tienes ningún derecho de ir por ahí asustándome cada vez que tienes la oportunidad.-susurraba tan bajo que estaba seguro que Logan y Charlie no estaban escuchando nuestra pequeña charla.
-Lo siento, no quería asustarte. Solo te estaba buscando porque quería hablar contigo sobre…algo- baje la mirada avergonzado; jamás creí que una chica me pudiera hacer cambiar tanto.
-Ah, lamento haberte tratado así antes, yo no tenia la intención de hacerte sentir mal…es solo que en ese momento no estaba en las mejores condiciones.-no entendí mucho con que se refería a eso, pero supuse que hablaba de lo de estar muy impactada por la llegada de Logan.
-¿Podríamos ir a hablar a otro sitio?- le suplique.
-Claro, aquí ya no hay más que escuchar- me tomo de el antebrazo y me condujo hacia una de las habitaciones vacías.
Entramos en una que tenía únicamente una cama y un velador con una pequeña lámpara de mesa. Me senté en la cama de frente a Daniella, a un metro de distancia aproximadamente.
-¿Qué es lo que querías decirme?-sus ojos  azules parecían abarcar todos mis sentidos y nublaban mi mente. Desvié la mirada confuso y me dispuse a hablar.
-Yo…quiero disculparme por mi actitud, todo el dolor que te provoque y en todos los problemas en que te he metido desde que estas encerrada- no quería alzar la mirada, pero sentía curiosidad en saber cual era su reacción. Por el rabillo del ojo percibí como movía su brazo, lo levantaba y lo volvía a bajar lentamente, indecisa en que decir y hacer.
-Damon, yo… acepto tus disculpas, y no te preocupes te perdono.- alcé mi cabeza bruscamente, esperaba que ella me gritara, que me dijera que una disculpa no reparaba todo el daño que le he causado, etc. Pero no, ella me sonreía dulcemente, y daba la impresión de que no recordaba nada de lo que yo le había hecho.
Lo que vino después fue muy confuso: ambos nos acercamos y nos dimos un tierno beso, apenas rozándonos los labios. Me aparte de golpe cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo.
-Dany, te juro que yo no quería hacerlo, no se como paso…por  favor perdóname.
-No te preocupes, yo soy la que debe disculparse contigo, yo no se que me paso- bajo la mirada y vi como lagrimas cristalinas caían de su rostro. La abrace y la acune contra mi pecho, sin ninguna intención oculta, solamente impulsado por el deseo de consolarla.
Estuvimos así por largo rato, cada uno sumido en sus propios pensamientos.
Ella dejo de llorar y se levanto pausadamente.
-Gracias por tu apoyo Damon-suspiro y fijo su mirada en la puerta- de verdad no eres como yo te había juzgado.
-Cualquier persona me habría juzgado mal después de todo por lo que te hice pasar-la mire y vi que sus ojos brillaban a la luz de nuevas lagrimas- no te aflijas, recuerda: error es humano…-la verdad me llego como una cachetada y apenas pude terminar la frase. Y de improvisto, ella estaba al lado mío, exigiéndome que repitiera lo que había dicho.  Sin embargo yo no la escuchaba, estaba lejos, concentrado en mi mente.
¡Como no me había dado cuenta antes, había un montón de pistas y yo fui tan tonto como para no relacionar ideas…!
-Te estas volviendo humana…-no fui capaz de mirarla, estaba demasiado desconcertado como para pensar en cualquier cosa que no fuera lo que acababa de descubrir.
Pero al parecer, ella ya sabia lo que estaba pasando…y no era bueno.
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He vuelto! y con energías recargadas. Como están queridas lectoras?? Ya que van a empezar las clases publicare menos seguido, pero no descuidare a mi blog y gracias por los consejos y el apoyo Kuronuma, aunque solamente tu leas mi historia seguiré publicando y haré propaganda en otros blogs. Espero que hayan tenido unas buenas vacaciones y que comiencen bien este nuevo año escolar.

miércoles, 4 de enero de 2012

Capitulo 8: Una verdad incomoda

P.O.V. Daniella:

Solo faltaban unos centímetros para que Damon nos viera a mi y a Charlie en una situación verdaderamente incomoda. No sabia que hacer, mi mente había vuelto de golpe a trabajar; tan sorprendida y avergonzada estaba por lo que casi había sucedido, que no veía una forma de engañar a Damon.
El hechizo de excitación que nos había poseído se había esfumado como el humo de una vela, la temperatura había vuelto a la normalidad e incluso percibía una cierta brisa helada proveniente de la puerta entreabierta.
-¡DAMON, CIERRA LA PUERTA!-el grito salio casi como una acusación de mi garganta, involuntario pero salvador.- estoy ocupada en este momento, y no tengo ganas de hablar con nadie.- ojala que eso sirviera para que se fuera. Cerró un poco la puerta, pero seguía viendo su sombra.
-Por favor, necesito hablar contigo- su voz sonaba arrepentida, me dio lastima una milésima de segundo, pero luego recordé todo el dolor de los días sin Charlie y esa sensación desapareció.
-Hablaremos luego, estoy cansada ahora- logre que mi voz sonara adormilada, pero algo dura y fría, y el se trago mi mentira.
-Bueno, nos vemos luego- su voz sonó tan deprimida que me sentí mal por rechazar su petición.
-Lo lamento, de verdad estoy cansada ahora. Te prometo que hablamos después.
-Esta bien, adiós- La puerta se cerró completamente, y escuche sus pasos por el pasillo, hasta que desaparecieron por completo.
Hasta donde conocía a Damon, podía estar escuchándonos, así que me puse mi polera y mi pantalón velozmente, me asome la puerta y comprobé que no hubiera nadie en el pasillo. Volví a entrar y vi a Charlie vistiéndose rápidamente.
Sentí que mi corazón era apretado con mucha fuerza al ver su pelo desordenado y sus mejillas coloradas; no podía creer lo que había estado a punto de pasar.
-Dany, yo…, este…Lamento mucho lo que acaba de pasar, te juro que no volverá a suceder.- miraba hacia el piso, susurraba en vez de hablar, probablemente fuera por el temor a que nos descubrieran, y tenia mucha curiosidad por saber que expresión tenia, pero no me atrevía a interrumpirlo.-entiendo si estas molesta o si no me quieres volver a hablar.
-Charlie, esto también es mi culpa, estoy muy avergonzada y no te preocupes, seguimos siendo amigos.- MENTIRA, si antes no me sentía cómoda al mirarlo, ahora no podría ni siquiera oír su voz sin sentirme culpable- Creo que es mejor que te vayas.
-Yo pienso lo mismo, adiós- se acerco a mí y me dio un beso en la mejilla. Me quede paralizada por la impresión mientras el abría la puerta silenciosamente y se iba a su propia habitación.
Cuando volví a estar sola y hube cerrado la puerta, caí hecha pedazos sobre la alfombra, derramando lágrimas incontroladamente, casi ahogándome en mis sollozos.
A lo mejor eso era lo mejor que podía pasar, morir sin que ellos se dieran cuenta, acabar con todo este dolor y confusión de una vez por todas. Sin embargo, no soportaba la idea de morir, de dejar este mundo para siempre.
Suspire derrotada y tome un libro de mi estante, comencé a pasar las paginas sin concentrarme realmente de lo que el libro decía, reflexionando a cerca de mis errores amorosos. Concluí 3 cosas:
1)      No debí haber confiado en un inmortal, mi madre tenia razón al decir que Logan no le daba buena espina.
2)      Charlie y yo a penas nos conocíamos, aunque ambos sintiéramos que éramos el uno para el otro. Quizás habíamos apurado mucho las cosas.
3)      Sabia que Damon me había hecho mucho daño, pero no podía evitar sentir curiosidad por lo que quería decirme.
Me limpie las lagrimas con la manga de mi poleron, no me había percatado de que había llorado mientras reflexionaba. Mi cabeza palpitaba y tenía sueño; trate de dormir, pero tenia hambre y no lograba ignorar los ruidos que hacia mi estomago. Me levante indecisa y decidí ir por mi conejo diario. Fui corriendo hacia la cocina y llegue en un par de segundos.
Antes de cruzar el umbral de la cocina, escuche un suave murmullo de voces y me detuve a oír.
-Vamos Charlie, no me digas que te das por vencido- fanfarroneaba Logan.
-No es eso, solo ciento que lo que hacemos esta mal-respondió Charlie. Deje de respirar inmediatamente cuando el aludido comenzó hablar.
-Si sigues hablando de esa manera, no creo que ganes la apuesta-¡¿DE QUE ESTABAN HABLANDO?! Me percate de que estaba reteniendo el aire y comenzaba a sentir incomodidad en la garganta. Tome una gran bocanada de aire antes de seguir mi camino.
Cuando traspase la puerta ambos se callaron, fingí que no había notado su presencia y me dirigí a la compuerta donde me esperaba mi conejo durmiendo. Me sentía incomoda bebiendo la sangre de mi presa en frente de ellos.
Trate de evitar la mirada de ambos, pero podía percibir sus ojos clavados en mi nuca, vigiando cada movimiento que hacia. Intente quitar sus palabras de mi mente para no revelar que los había escuchado.
Cuando termine con el conejo deje su cadáver en el mismo contenedor del que había venido, me lave las manos en el lavaplatos y les lancé una mirada indiferente a ambos hombres, que seguían en la misma posición en la que los había encontrado. Me dispuse a ir hacia mi cuarto, pero algo en mi interior me impulsaba a volver a espiarlos. Me escondí al otro lado del marco de la puerta, sin que lograran ver mi presencia y agudice mi oído.
Percibí como se relajaban después de mi irrupción en la cocina.
 -¿Crees que sospeche algo?- dijo Charlie.
-Lo dudo, Daniella sucumbe fácilmente a su curiosidad.-su tono era molesto, sonaba a sabelotodo. Puse los ojos en blanco y seguí escuchando- si hubiera escuchado no estaría nada tranquila, aunque admito que su actitud me ha tomado por sorpresa. Pensé que ella se había tomado con mayor calma  mi llegada a este lugar.
-Si, su mirada era bastante fría.
Hubo un silencio durante aproximadamente 1 minuto. Ya me estaba dando la vuelta para irme, cuando Logan soltó un suspiro.
-Bueno, volviendo al otro tema… siempre he valorado la fuerza. Y he notado lo fuerte que eres. Desde el principio supe que serias un rival digno de mi, pero estoy seguro de que la culpa te esta carcomiendo.  Noto los palpitos errantes de tu corazón. Además,.. Tus ojos son pésimos cómplices.
-Dicen que los ojos son las puertas del alma, pero quizás mi alma te esta jugando una treta. No debes confiar en desconocidos- refuño Charlie. No le gustaba que descubrieran sus emociones, ni tampoco parecía agradarle que fuera Logan quien se lo dijera.
-Tu y yo no somos desconocidos, hace mucho que se de tu nombre y sobre tu existencia, aunque eso no me reconforta mucho, Soler.
Mi sexto sentido me comunico que Charlie estaba tenso, y un poco asustado. No me gustaba nada que Logan conociera desde antes a Charlie: el jamás conocía una persona solo por coincidencia. Y no era necesario decir  que tenía más enemigos en el mundo que células en el cuerpo. Esto iría de mal en peor, pero no tenía ni por asomo la necesidad de regresar a mi cuarto.

P.O.V. Charlie:
Mi sorpresa causaba que mi miedo perdiera terreno poco a poco. Obviamente me causaba terror que ese vampiro me conociera desde antes de que yo a el, pero quería saber como y desde cuando. Temía que la respuesta tuviera algo que ver con mis padres, por razones que no quería recordar en este momento.
-Me gustaría saber como y porque me conoces.
-No creo que te guste la respuesta, si ellos no te han contado sobre mi, yo no debería hacerlo.
-¿Quiénes? ¡¿DE QUE ESTAS HABLANDO?!- grite y golpee la mesa hasta casi partirla en dos.
-Cálmate- se veía molesto y algo incomodo- si no te mate en ese momento fue por pura compasión, y a pesar de todo, el seguía siendo mi amigo.
No entendía que pasaba y eso hacia que mi cuerpo temblara fuertemente. En cualquier momento un león negro aparecería en la cocina en el lugar en que yo estaba.
Suspiro cansadamente y dijo:
-Yo era el mejor amigo de tu padre, Zach Soler, y también fui su creador.- la respuesta me llego como un  golpe en la cara. Mis ojos lo miraban desorbitados y mi boca estaba congelada de la impresión.
-Veo que jamás te contaron esto- se rasco la cabeza- yo, yo soy tu padrino.
-Quiero que me expliques ahora mismo como conociste a mis padres- le exigí.
-Es una historia larga, y no veo porque tenga que hacerlo
Me di cuenta de que tenia que darle algo a cambio de esa información, pero no tenia idea de que. Y me sospechaba que el no quería nada de lo que yo le pudiera ofrecer, materialmente. Lo único que podía darle a cambio tenia un costo bastante alto, y no sabia si después me arrepentiría de esto.
Pero, como suele pasar en los peores momentos, no pensé en las consecuencias.
-A cambio de que me respondas lo que deseo, me saldré de la apuesta.- inmediatamente después de que termine de hablar quise retroceder en el tiempo. Aun lo deseo. Pero uno no puede cambiar los errores que comete, y ese momento es una de las mayores equivocaciones de mi vida.
-Trato hecho- me tendió una mano para que se la apretara, y yo solo me limite a mirarlo fríamente e indicarle que se sentara.
-Todo comenzó cuando conocí a tu padre en el siglo XV, en la Toscana Italiana, ambos trabajábamos en un bar a las afueras de la ciudad….
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Hola chicas! Como han estado??
Lamento el retraso y supongo que están cansadas de mis excusas pero esta vez no fue por falta de tiempo, sino de inspiración. Pero no se preocupen, que fue solo un pequeño bloqueo como escritora. Publico pronto, comenten please.
PD: el capitulo pasado no muchas comentaron, lo cual me desanimo un poco y quería preguntarles si ya no leen mi historia por que les parece predecible. Me gustaría saberlo para dejar de escribir L